Firma Electrónica II
Hemos visto ya los alcances y beneficios del uso y aplicación de las tecnologías digitales, como herramientas útiles para el progreso de
Pero te invito amigo lector, a que vayamos a repasar algunos antecedentes históricos que nos permitan comprender esta evolución en el manejo y firma de documentos: partiremos desde el punto en que la firma ha acompañado al hombre casi a la par que la escritura misma. Antaño, en Roma, la ceremonia de firma consistía en pasar la mano sobre un documento determinado en actitud de jurar, lo cual es conocido como “manufirmatio” y se puede afirmar que es el único caso donde no se estampaba algún grafo o sello.
En
En la actualidad, la firma no es sino un trazo peculiar mediante el cual un sujeto consigna su nombre, a fin de manifestar la autoría de un documento y el reconocimiento de su contenido.
Sin embargo no existe una definición legal que nos diga exactamente qué es la firma; sólo podemos pensar que en todos los casos y épocas de la historia, la firma es el equivalente al Consentimiento o exteriorización de la voluntad de una persona.
En los medios electrónicos no tiene por qué variar ese principio. Para que se pueda conferir validez a un documento firmado digitalmente se debe reunir las características que ya vimos la semana anterior:
Reconocimiento y validez de los contratos celebrados a través de medios electrónicos, lo cual se logra con el certificado que expide
Atribución y no repudio. Es decir, que el documento se pueda atribuir a determinado individuo y a la vez éste no pueda negar su autoría.
Integridad y Autenticidad. Es un documento auténtico y no ha sufrido modificaciones o alteracion alguna.
Accesibilidad y Confidencialidad. Que se pueda acceder al documento desde cualquier equipo en línea y que se pueda determinar el grado de privacidad que se dará al mismo.
Para fines prácticos, mencionaré tres tipos de Firma Electrónica básicos:
Biométrica (Reconocimiento de Voz, el Iris, o alguna parte del cuerpo)
Quirogeométrica (emplea cualquier parte de la mano o toda en su conjunto)
Firma Digital (intervienen elementos informáticos y matemáticos)
La firma digital se fortalece con la aplicación de códigos encriptados que posibilitan el incremento en los niveles de seguridad.
La criptografía es la ciencia, rama de las Matemáticas, que se ocupa de transformar mensajes en formas aparentemente ininteligibles y devolverlos a su forma original. Su nombre -estudio de la escritura oculta- proviene del griego Kryptos (oculto) y Graphos (escritura)
Ya era usada en la antigüedad desde Julio César, quien utilizaba una sustitución alfabética simple: cada letra del mensaje era sustituida por la tercera letra siguiente en el alfabeto, por ejemplo: “hola” = “jqnc”
Podemos distinguir en nuestros días dos formas principales de criptografía digital: Simétrica y Asimétrica. La primera es aquella en que la clave utilizada para desencriptar es la misma que la utilizada para encriptar el documento original. El problema es la poca seguridad que hay en la trasmisión de esta clave al receptor, ya que puede ser “robada” y utilizada ilegalmente.
La segunda utiliza una clave para encriptar el texto inteligible y otra clave, diferente de la primera, para desencriptar el texto cifrado y recuperar así el texto inteligible. Cabe mencionar que esta modalidad es la más difundida por los niveles de seguridad, facilidad para compartir y usando una clave lo suficientemente larga, donde el número de combinaciones es tan grande que utilizando una supercomputadora tardaria años en descifrar haciendola prácticamente imposibles de “craquear”.

